Decoración de interiores restaurante Alejo Lozal

Decoración de interiores restaurante Alejo Lozal

El programa se divide entre las dos plantas existentes, en la planta baja un restaurante más informal, y en la parte superior, un restaurante con Estrella Michelin. Esta planta baja es un espacio continuo de la plaza, con una gran abertura frontal y una planta continua de hormigón, convirtiéndose en un espacio de puerta entre el público y el mercado. El trazado crea dos grupos de trabajo a ambos lados del flujo de personas: uno abierto, donde el trazado de las cocinas en perpendicular favorece la vigilancia culinaria del espectáculo, y otro cerrado a la zona sucia con acceso desde el servicio exterior. La iluminación a lo largo del lugar refuerza la idea de continuidad, convirtiendo la plaza en un restaurante y la plaza del restaurante.

La primera planta se consigue mediante un gran espacio de armarios; posicionado asimétricamente en la estancia, crea cuatro lugares entre el perímetro de las fachadas y a los que nunca se toca, de forma que el contenedor y las vigas metálicas tienen continuidad desplegada. El suelo, con referencias a fotografías aéreas de campos, indica la importancia de la materia prima en un restaurante de esta categoría, mientras que las alfombras generan tres intensidades de gris que individualizan cada espacio de mesa, evitando la sensación de gran comedor.

Decoración de interiores restaurante Alejo Lozal

Decoración de interiores restaurante Alejo Lozal

Las paredes pintadas de negro refuerzan la sensación de infinito desde el espacio público. En la planta baja se observa una gran pizarra que actúa de color negro, mientras que en la primera planta se observan fragmentos para localizar el mobiliario necesario, dejando dos grandes aberturas que dan continuidad visual a la cubierta en el espacio de doble altura. Estos muebles están situados frente a las claraboyas para aumentar la luz que baja por las escaleras. La materialidad de la propuesta pretende mantener el carácter industrial del mercado, utilizando placas de acero y hormigón.

Las soluciones arquitectónicas para distribuir el programa son tanto la respuesta luminosa como acústica del espacio. La lámpara se resuelve con una chapa de acero pintada de blanco y perforada según un mosaico que recuerda sus ambientes tan característicos del barrio donde se encuentra el restaurante. Detrás de la plancha, el tejido perforado absorbe la luz mientras la difunde acústicamente.

Decoración de interiores restaurante Alejo Lozal

Decoración de interiores restaurante Alejo Lozal

Los tonos grises de la primera planta se repiten en el vestido de las mesas, como si formaran parte del suelo, mientras que la planta baja aporta un único color, el naranja, que califica los diferentes tipos de locales. Este color siempre está a la altura de la vista de la persona sentada en sillas, taburetes, delantales. La lámpara de pared blanca a una altitud de sólo 2,80, de la que el negro quita espacio para la instalación.

Diseñado por Josep Ferrando